Receta de bacalao confitado sobre salmorejo de remolacha

¿Habéis probado ya nuestro salmorejo de Remolacha? Hoy os mostramos una forma muy diferente de disfrutar de él y, a la vez, de hacer un plato diferente y sorprender a tu familia o amigos ¡Todos a la mesa! Que hoy toca, bacalao confitado sobre nuestro salmorejo de remolacha ¿Te animas a preparar esta receta sencilla y saludable en casa?

Preparación

10 min

Personas

2

Dificultad

Fácil

Cómo hacer bacalao confitado sobre salmorejo de remolacha

Si hay una técnica que transforma un ingrediente humilde en algo extraordinario, esa es el confitado. Y si hay un pescado que responde como ningún otro a esa técnica, ese es el bacalao. En esta receta, un lomo de bacalao cocinado lentamente en aceite de oliva virgen extra se encuentra con una base inesperada: el Salmorejo de Remolacha García Millán, que aporta una cremosidad sedosa, un color espectacular y un sabor donde lo terroso de la remolacha se funde con la tradición del salmorejo.

Vídeo receta paso a paso de bacalao confitado sobre salmorejo de remolacha

Ingredientes

  • 1 lomo de bacalao por persona
  • 2 dientes de ajo
  • Un par de guindillas
  • Aceite de oliva
  • Cebollino picado
  • Sal en escamas 
  • Salmorejo de remolacha

Preparación

  1. Pon abundante aceite de oliva virgen en una sartén a fuego suave.

  2. Cuando esté caliente añade dos dientes de ajo y un par de guindillas, pasados unos minutos, añade los lomos de bacalao con la piel hacia abajo y déjalos durante 6 minutos. 

  3. Para que se confiten deben quedar cubiertos por el aceite.

  4. Una vez confitados estarán listos para emplatar.

Emplatado

Consejos para preparar esta receta

  • Seca el bacalao a conciencia antes de echarlo al aceite Este paso parece menor pero es fundamental. Saca el bacalao de la nevera unos veinte minutos antes, dale unas palmaditas generosas con papel de cocina por ambas caras y déjalo reposar sobre más papel para que suelte toda la humedad posible. Un lomo bien seco se confita de manera uniforme, no salpica al entrar en contacto con el aceite caliente y desarrolla una textura mucho más sedosa. Si el pescado está húmedo, el agua genera pequeñas explosiones en el aceite que rompen la cocción suave que buscamos.
  • No te precipites con el ajo y la guindilla El orden y los tiempos importan. Echa primero los ajos laminados y las guindillas en el aceite aún tibio, y deja que se infusionen a fuego muy suave durante tres o cuatro minutos antes de añadir el bacalao. Quieres que suelten su aroma y sabor al aceite sin llegar a dorarse demasiado, porque un ajo quemado amarga todo el plato sin remedio. Si ves que empiezan a coger demasiado color, retíralos antes de colocar el pescado y resérvalos para decorar al final.
  • Emplata con intención: el salmorejo es protagonista A la hora de montar el plato, no escatimes con el salmorejo de remolacha. Vierte una base generosa que cubra bien el fondo del plato, porque no es solo una salsa de acompañamiento, sino la base sobre la que se construye todo el conjunto. Coloca el lomo de bacalao encima con la piel hacia arriba, añade otro par de cucharadas de salmorejo sobre el propio lomo para que caiga por los lados, y termina con el cebollino picado y las escamas de sal. Ese plato rosa intenso con el blanco del bacalao y el verde del cebollino no solo está delicioso: entra primero por los ojos.

¿Puedo usar bacalao congelado o tiene que ser fresco?

Ambas opciones funcionan perfectamente. Si usas bacalao congelado, descongélalo la noche anterior en la nevera y sécalo muy bien con papel de cocina antes de confitarlo.

¿Qué temperatura debe tener el aceite para confitar?

La clave del confitado es la paciencia. El aceite debe estar entre 60 y 80 grados, lo que se traduce en un fuego bajo-suave donde el aceite apenas burbujea.

¿Puedo reutilizar el aceite del confitado?

No solo puedes, sino que deberías. Ese aceite queda aromatizado con ajo, guindilla y la gelatina del bacalao, convirtiéndose en un ingrediente de lujo.