Ensalada de Patatas y Salmorejo

Refrescante, sabrosa y perfecta para los días cálidos, esta ensalada de patata con salmorejo combina lo mejor de la cocina tradicional andaluza con un toque casero irresistible.

Preparación

25 min

Personas

4

Dificultad

Fácil

Cómo hacer la ensalada de patatas y salmorejo

Esta ensalada de patatas aliñada con Salmorejo Original García Millán es muy sencilla: pocos ingredientes, cero complicaciones y un resultado que sorprende en cada bocado. La patata cocida aporta la base reconfortante de toda la vida, la cebolla morada le da un toque crujiente y ligeramente picante, y el salmorejo lo envuelve todo con esa cremosidad intensa a tomate, aceite de oliva y ajo que solo un buen salmorejo sabe dar.

Vídeo receta de ensalada de patatas y salmorejo

Ingredientes

  • 4 patatas cocidas
  • ½ cebolla morada
  • Perejil fresco 
  • Aceite
  • Vinagre de jerez
  • Sal
  • Salmorejo tradicional 
  • Lomos de caballa

Preparación

  1. Corta en dados las patatas cocidas. Pica la cebolla y el perejil fresco.

  2. Coloca en un cuenco y aliña con aceite, vinagre, sal y un par de cucharadas de salmorejo tradicional.

Emplatado

Consejos para preparar esta receta

  • Cuece las patatas con piel y déjalas enfriar del todo La patata cocida con piel retiene mejor su textura y absorbe menos agua, lo que significa que al cortarla en dados quedará firme y definida en lugar de pastosa. Una vez cocidas, déjalas enfriar completamente antes de pelarlas y trocearlas, si es posible en la nevera durante unas horas o incluso desde la noche anterior. La patata fría se corta limpiamente, aguanta mejor el aliño sin deshacerse y además absorbe los sabores del salmorejo de forma más uniforme.
  • Aliña en dos tiempos para multiplicar el sabor No te limites a echar todo el aliño de golpe. Primero mezcla las patatas con el aceite, el vinagre de Jerez, la sal y las dos cucharadas de salmorejo que indica la receta, y deja que reposen unos minutos para que la patata se impregne bien por dentro. Después, al montar con el aro, las cucharadas de salmorejo que van por encima actúan como una salsa fresca que contrasta con el aliño ya integrado. Ese juego entre el sabor absorbido y el salmorejo cremoso de la superficie es lo que eleva el plato.
  • La caballa va siempre al final y a temperatura ambiente Saca los lomos de caballa de la conserva unos diez minutos antes de emplatar para que pierdan el frío de la nevera y suelten todo su aroma. Colócalos siempre como último paso, directamente sobre el salmorejo, sin presionar ni mezclar. Así mantienen su textura intacta y crean un contraste visual y de sabores con cada capa inferior. Si quieres un toque extra, desmigaja ligeramente uno de los lomos para que algunos trocitos se integren con el salmorejo, y deja otro entero para la presentación.

¿Puedo usar otro tipo de patata?

Lo ideal son patatas de carne firme que mantengan bien su forma al cortarlas en dados después de cocerlas.Evita las patatas harinosas (como la agria para freír), porque tienden a deshacerse al manipularlas y el resultado final pierde textura y presencia.

¿Es necesario usar el aro de repostería?

No es imprescindible, pero marca la diferencia en la presentación. El aro te permite montar cada ración de forma compacta y limpia, dándole un aspecto profesional con mínimo esfuerzo.

¿Puedo sustituir la caballa por otro pescado?

Por supuesto. Las conservas de sardinas, melva o atún en aceite de oliva combinan estupendamente con el salmorejo y la patata. Incluso unas anchoas en salazón serían una opción fantástica si te gusta un punto más intenso y salado